Capacitar los pacientes con tecnología reduce los gastos

Capacitar-los-pacientes-con-tecnología¿Cómo los sistemas de cuidados de salud pueden volver las aplicaciones y dispositivos útiles para los pacientes?

Aumento de los costos, tiempos de espera y restricciones presupuestarias, infestan los sistemas de salud de todo el mundo – y el Servicio de Atención de Salud del Reino Unido (NHS) no es una excepción. La falta de soluciones visibles nos llevó a reflexionar sobre cómo podemos a través del uso de la tecnología, mejorar la situación.

Hoy en día, existen aplicaciones tecnológicas que podrían ayudar a aliviar la carga en el NHS. Ahora mismo, por ejemplo, el organismo gasta 70% de su presupuesto de £ 110 mil millones en el tratamiento de enfermedades crónicas como la diabetes y el asma. Si tenemos en cuenta que el 70% de las hospitalizaciones y el 50% de las consultas de medicina general también se deben a enfermedades crónicas como éstas, tiene sentido empezar a tomar ventaja de las tecnologías como los dispositivos móviles y las tecnologías ponibles (wearables). Estos dispositivos proveen a los pacientes herramientas eficaces de control que tienen claramente el potencial de reducir las visitas al hospital y mejorar la calidad de vida.

 

¿De qué manera las tecnologías ponibles (wearables) de cuidados de salud afectaran los sistemas de salud?

La adopción de dispositivos portátiles y móviles está en expansión, permitiendo que la gente esté mejor informada acerca de su condición física y su alimentación, así como le dan la capacidad de controlar su ritmo cardíaco. Tiene perfecto sentido unificar el cuidado de los pacientes con estas tecnologías disponibles para volver el sistema más eficiente, mientras mejora la salud. Valores de los niveles de azúcar y presión arterial pueden ser auto-controlados para que los pacientes sean advertidos antes de que sea necesaria una intervención quirúrgica. Esto también proporcionará información adicional para los médicos generales para que puedan brindar una mejor atención médica.

Parecería que las organizaciones de salud de todo el mundo irían sin duda a tomar estas tecnologías emergentes si pudieran. Sin embargo, con el consiguiente aumento de datos de las aplicaciones, aparecerá un mayor volumen de decisiones clínicas y de historiales de tratamiento. Esto plantea algunas preguntas: ¿Quién está capacitado para hacer frente a esto? ¿Esto no va a crear un nuevo conjunto de obstáculos? ¿Necesitamos contratar a más personas con formación clínica para hacer frente a estos datos? Es poco probable si la tecnología es productivamente y debidamente implementada.

 

Incorporando toma de decisiones acertadas en los cuidados de salud

La toma de decisiones automática puede ser de gran ayuda en este medio. Con reglas que crean historiales clínicos establecidos por profesionales capacitados, esta información puede ser compartida con rapidez para llevar a los pacientes a que mejoren su salud, sin necesidad de intervención clínica o una visita a atención primaria o secundaria. La clave es potencializar un motor de reglas de decisión para que se puedan hacer ajustes a las normas y procedimientos con menor necesidad de desarrollo, así como para crear un rastro del control de decisiones tomadas basadas en los datos del cliente.

 

Incluso si se les exigía a los desarrolladores programar la aplicación inicial, tiene sentido mantener el proceso de reglas automatizadas separadas del código. Esto reduciría la dependencia en exceso de los desarrolladores, permitiendo a los médicos crear las reglas que evalúan los datos del cliente.

Herramientas como Progress® Corticon® ya están llevando a cabo estas evaluaciones en el campo de la salud, así como en otras situaciones cuando la toma de decisiones es repetitiva o suficientemente compleja para justificar una intervención tecnológica. El Corticon sobresale cuando varias dependencias convierten la toma decisiones manuales en un proceso ineficiente y tedioso – como con nuestro NHS.

La aplicación de este proceso para el NHS generaría enormes ahorros y la protegería reduciendo al mínimo la necesidad de burocracia clínica extensiva. Este proceso también proporcionaría la agilidad necesaria para actualizar las normas y los historiales en tiempo real, mientras que capacita a sus pacientes y mejora su atención.

La tecnología puede ofrecer nuevas oportunidades para mejorar el funcionamiento del SNS. Desde luego, deberíamos aprovecharlas.

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